Saturday, December 28, 2013

Representaciones holisticas

El sentido de la vista informa nuestros pensamientos, emociones y acciones. La información visual fluye desde la retina, a través de una cascada de procesos en la corteza cerebral hacia los altos comandos del cerebro. Un paso importante para describir las funciones cognitivas es entender y caracterizar en forma cuantitativa los circuitos neuronales responsables por la transformación de las señales en forma de pixeles al formato complejo y relevante para el comportamiento y las decisiones visuales.
Recientemente, Rutishauser y colegas atacaron este problema con coraje registrando la actividad de neuronas individuales en el cerebro humano mientras los sujetos veían y reconocían imágenes de caras [1]. Los investigadores estudiaron la amígdala, un área del cerebro que juega un rol central en el procesamiento de emociones [2]. Las regiones del cerebro que controlan los comportamientos complejos son difíciles de estudiar y la amígdala no es una excepción para esta regla. Estudios previos en rodentes y en primates no humanos pueden usar técnicas electrofisiológicas para monitorear la actividad de neuronas individuales, pero en general no es trivial diseñar paradigmas de comportamiento para examinar el rico reportorio de emociones humanas. Por contraste, estudios en humanos pueden acceder a estas emociones pero las investigaciones no invasivas de la amígdala sufren de una resolución espacial y temporal bastante pobre. Rutishauser et al. [1] combinaron lo mejor de ambos mundos al registrar la actividad de neuronas individuales en pacientes epilépticos en quienes se usaron electrodos invasivos por razones clínicas [3, 4]. Este tipo de mediciones provee información sobre el funcionamiento del cerebro humano al nivel de los átomos esenciales de la cognición.
            Estudios previos han revelado que las neuronas en la amígdala (tanto en humanos como en monos) responden a estímulos visuales complejos incluyendo caras y otros objetos [5-8]. Sin embargo, no era claro si estas respuestas requerían presentación del estimulo visual completo o bien si ciertas partes o características parciales del estimulo pueden ser suficientes para dar lugar a una respuesta selectiva. Dado que la amígdala esta involucrada en el reconocimiento de emociones, la integración de diferentes características de un estimulo en una percepción global puede proveer pistas esenciales sobre como se procesan las emociones en el cerebro. Rutishauser et al. [1] plantearon la hipótesis especulando que la representación de información en la amígdala puede tener  características “holísticas”, es decir, que las neuronas serian particularmente sensibles a la presentación de estímulos completos en contraste con partes incompletas de estímulos. Los autores utilizaron un paradigma experimental en el cual imágenes de caras eran presentadas a través de “agujeros”, de tal forma que solo información parcial sobre el estimulo es accesible. El sujeto tiene que determinar la categoría a la cual pertenece el estimulo en base a esta información parcial.
Que opinan las neuronas en la amígdala sobre todo este asunto de las representaciones holísticas? Rutishauser et al. [1] encontraron que muchas de las neuronas en la amígdala (pero no todas) preferían estímulos completos y no partes de estímulos. Estas neuronas demostraron una alta sensibilidad en sus respuestas aun ante pequeños grados de oclusión en los estímulos.
Los modelos computacionales pueden ayudarnos a interpretar estos descubrimientos experimentales. El problema de reconocimiento de estímulos a partir de información parcial ha recibido atención en la literatura. Completar un estimulo a partir de información parcial es relevante para el estudio en discusión porque los sujetos tenían que categorizar la imagen y parecería que este proceso de poner todas las partes juntas para formar un todo es un paso necesario para la formación de una representación holística. La literatura de ciencias de la computación describe “redes de atractores” (attractor networks), que tienen la propiedad de poder completar patrones a partir de inputs parciales mediante reglas que dictaminan la dinámica que rige la actividad de las unidades del modelo, comenzando desde puntos arbitrario y progresando hacia memorias pre-establecidas [9]. Algunos investigadores han especulado que las respuestas de neuronas en un área del cerebro denominada hipocampo, se asemejan a los patrones dinámicos observados en este tipo de redes neuronales simuladas [10]. Bajo la suposición de que estas similitudes se extienden a la amígdala, es tentador especular que el tipo de conectividad y dinámica en redes de atractores forma el estandarte de las representaciones holísticas que describe Rutishauser.
            Los modelos computacionales también subrayan algunas de las dificultades en las definiciones sobre estímulos parciales y completos. Suele existir una distinción antropomórfica entre todos y partes. Una inspección mas detalladle muestra que estas definiciones no son nada triviales. No es una cara entera una parte de un individuo todo? O bien, por que no considerar los ojos como un todo separado? Es la letra “F” una letra entera o es una parte de la letra “E”? O una parte de la palabra “Fantástico”? Quizás la distinción entre todos y partes pueda ser adjudicada al contexto, o bien al grado de familiaridad con ciertas combinaciones especificas de partes que suelen co-aparecer en forma conjunta en ciertas configuraciones. En contraste con otras profesiones, en Ciencia, un buen estudio suele dar lugar a nuevas preguntas, como es el caso en el trabajo de Rutishauser et al.

*Una versión mas completa de este articulo apareció en:
Tang H and Kreiman G. (2011). Face Recognition: Vision and Emotions beyond the Bubble. Current Biology 21:21. 

Referencias



Individuos con memoria autobiográfica superior también tienen memorias falsas

La habilidad para recordar eventos del pasado constituye una de las componentes esenciales de quienes somos. Reflexione por un momento sobre usted y como seria su vida sin esos recuerdos. La formación de memorias es probable que haya jugado un rol central durante la evolución al conferir a diferentes especies el poder de aprender de sus errores y reutilizar información útil como la ubicación de fuentes de alimentos.
            Las personas difieren notablemente en sus habilidades para recordar información. En particular, estudios recientes han identificado atletas profesionales de las memorias autobiográficas. Cuan superiores son estas personas en recordar su pasado? Los resultados son impresionantes. Por ejemplo, un investigador preguntó sobre los eventos que ocurrieron el 19 de Octubre, 1987. Si usted es como yo, no podrá reportar nada. Luego de cierto escrutinio, quizás pueda reportar eventos que ocurrieron ese año y tal vez incluso localizar algunos de esos eventos a meses específicos mediante una combinación de memoria y lógica. Uno de estos individuos con asombrosa memoria autobiográfica respondió: “Fue un Lunes. Ese fue el día en el que hubo una gran caída de la bolsa de valores y la chelista Jacqueline du Pre murió ese día.” Wow.
           
Resulta intrigante que esos expertos autobiógrafos no son mejores que usted y yo en estudios normales de memoria no autobiográfica. Por ejemplo, si se les pide que recuerden una larga lista de palabras y se los testea una hora o un día después, la cantidad de palabras que recuerdan es similar a la de controles de similar edad y sexo.  Quizás estos individuos mantienen diarios personales increíblemente detallados, y los revisan una y otra vez en forma cotidiana pero los estudios sugieren que esto no es cierto para todos los prodigios de la historia del yo.
Un elegante estudio reciente examino individuos con memoria autobiográfica superior en tareas que involucran la formación de memorias falsas. Varios estudios  han documentado la noción de que las memorias son maleables y pueden ser distorsionadas. En uno de múltiples paradigmas desarrollados para estudiar las memorias falsas, se le muestra a los participantes una serie de imágenes que describen una historia. Luego de un cierto tiempo, alrededor de una hora, los participantes escuchan una narrativa de la misma historia que introduce información incorrecta. Finalmente, se interroga a los participantes con un cuestionario sobre la historia y estos suelen reportar “haber visto” eventos que nunca se les mostro en la serie de imágenes pero que son falsamente reconstruidos a partir de la narrativa. Nos pasa a todos. La formación de memorias falsas es un problema serie en la corte, donde los testigos pueden estar convencidos de recordar eventos que nunca ocurrieron.
Volvamos a los autobiógrafos. Uno puede razonar que si una persona puede recordar que el 19 de Octubre de 1987 fue Lunes, esa persona no va a ser fácilmente engañada para crear memorias falsas. Resulta que esta hipótesis que parece tan lógica es errónea. Los individuos con memoria autobiográfica superior son tan susceptibles a la formación de memorias falsas como usted y yo (en tests de laboratorio que involucran información no autobiográfica). Estos individuos reportar recordar palabras que no se les mostraron, reportan haber visto eventos que nunca ocurrieron y pueden aseverar haber visto en televisión noticias que nunca se mostraron.
Nuestras memorias son reconstrucciones, con una gran componente de realidad y con unos toques mágicos agregados de fantasía, deducción lógica, embelesamiento, distorsiones sentimentales y otros trucos. Los investigadores pueden manipular la formación de memorias falsas implantando en forma astuta semillas de información incorrecta aquí y allá. Y hasta ahora, nadie ha encontrado individuos que sean inmunes a estos juegos de la memoria. Aun individuos con memoria autobiográfica extraordinaria pueden cometer errores. Aun si usted recuerda que la violinista Josephine du Pre murió un Lunes, 19 de Octubre de 1987, es susceptible a la formación de memorias falsas.

Referencias
False memories in highly superior autobiographical memory individuals.
Patihis L, Frenda SJ, Leport AK, Petersen N, Nichols RM, Stark CE, McGaugh JL, Loftus EF. Proc Natl Acad Sci U S A. 2013 Dec 24;110(52):20947-52. doi: 10.1073/pnas.1314373110. Epub 2013 Nov 18.